Pequeños fallos y la lija

Por desgracia, después de calcar todo el diseño en el palo, descubrí que el lápiz a veces no se puede borrar de la madera.
La lija fue mi salvación en este sentido, gracias a ella borré muchos fallos y rozaduras que había tenido con el papel de calco.
Por ello, este es mi homenaje a mi pequeña lijadora.