El barniz maldito

Mira tu por donde, el barniz al que tanto odio le tengo y que lo único que hizo fue deprimirme durante meses por haber roto mi preciosa estantería , ahora me va a servir para algo. La verdad es que (como es al agua) al diluirlo y aplicarlo queda un color muy bonito en las flores, pero es bastante delicadillo, una mano de mas o un pincel un pelín más cargado y adiós al trabajo de semanas.


Para barnizar las flores utilicé un pincel y un tapón donde hacía la mezcla de barniz y agua. Antes de empezar a pintar sobre el palo fina, cogí mi habitual palo de muestras y probé la mezcla más adecuada. Con cuidado de no salirme, porque la madera absorbe el barniz con el agua y lo expande un poco, apliqué una primera capa muy fina. Si lo veía muy claro le daba una segunda. Luego con un poco de barniz bastante menos diluido y con el mismo pincel, pinté el centro de las flores.
Lo difícil no era pintar, sino buscar un sitio donde pudiera secar sin que la pintura se corriese o manchase algo. Decidí hacerlo por las noches y dejarlo sobre la mesa.